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VII-VIII DINASTÍAS
(2181-2160 a. C.)

La Crisis

Con el llamado Primer Periodo Intermedio nos enfrentamos ante uno de los momentos históricos con más limitaciones documentales de su Historia, pues las escasas evidencias arqueológicas no nos permiten sino aventurar algunas de lo que pudieron ser sus posibles realidades.

Dinastías VII-VIII en Papiro de Turín
(Detalle)

Como consecuencia de la continua cesión de poderes que la monarquía menfita de la VI dinastía había derivado hacia los nomarcas locales, de la más que probable disminución de la renta agraria (base de su economía) causada por unas bajas inundaciones, del cese de los grandes proyectos estatales e incluso de la incursión en el Delta del Nilo de tribus sirio-palestinas tras la desaparición del nonagenario Neferkara-Pepy (II) y de la práctica extinción del comercio con Asia, se desencadenaron en Egipto unos acontecimientos que trajeron consigo su desmembración y con ello, el inicio del primer gran periodo de crisis de su Historia: el Primer Periodo Intermedio.

En aquél entonces Egipto se hallaba ante un aparato estatal muy debilitado, y dos de sus grandes pilares, ejército y administración, se hallaron disminuidos en favor de otros varios ejércitos y administraciones locales. Merenra-Antyemsaf (II) y la reina Neitikerty, últimos representantes de la dinastía anterior, poco pueden hacer por remediarlo y si hemos de juzgar lo hallado hasta el momento, sus breves reinados apenas recogidos en el Papiro Real de Turín no debieron de superar lo circunstancial. Es en éste contexto dónde se situarían los “70 reyes de Menfis que reinaron 70 días” según nos señala Manetón para la VII dinastía o “Dinastía Ficticia”, por cuanto existen serias dudas de su verdadera existencia y de que en realidad con ésa cita no hubiera sino pretendido reflejar la desintegración del estado egipcio tras aquéllos últimos y efímeros reyes de la VI.

Restos de la ciudad de Coptos (actual Qift)

En cuanto a la llamada VIII dinastía, se ha querido ver en ella a la verdadera continuadora dinástica de la VI, asignándosele por lo general los reyes que cita el Papiro Real de Turín entre los últimos de la VI y el rey “Actoes”, primer rey de la IX dinastía según Manetón, quien quizás no fuera sino el rey Jety (I) de los textos históricos. Por todo ello y en vista de lo realmente vano que resulta el marcar una línea divisoria entre ambas dinastías, en el presente trabajo se señalarán unida e inseparablemente ambas siguiendo por otro lado la habitual práctica utilizada por los historiadores.

Cabe señalar, que son muy escasas las informaciones de especial interés político o social para éste intervalo de tiempo y dadas las muy escasas referencias arqueológicas halladas hasta el momento. De tal manera que en apenas los llamados “Decretos de Coptos” se ha hallado documentación historiográfica de éste periodo. Así, y gracias a él, sabemos de la importancia que adquirió el nomo de Coptos o también, del nombramiento por parte del entonces rey del Bajo Egipto, Neferkahor, de su visir Shemay como Gobernador del Alto Egipto tras lo que pudo haber sido la conquista de aquellos por entonces perdidos territorios del sur.



PRINCIPALES ACONTECIMIENTOS
POLÍTICOS CULTURALES SINCRONISMO CON EL MUNDO ORIENTAL
- Revolución social. Pillaje en pirámides y tumbas. Destrucción de las estatuas reales. - Decadencia del arte. - Mesopotamia: III dinastía de Ur
- Decadencia del poder real. Fragmentación de la autoridad. - Ningún monumento de importancia conocido a excepción de alguna pirámide de pequeño volumen.  
- Hegemonía de los nomarcas. - Previsible origen de las obras literarias “Lamentaciones de Ipuur” y “El cuento del campesino elocuente”.  
- Expediciones a Nubia, Libia y Sinaí
- ¿Incursión sirio-palestina?

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OTROS PERSONAJES PRINCIPALES
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(1) Las separaciones señaladas en la tabla se deben a las distintas fuentes consultadas, ya que no hay continuidad dinástica probada.